LA TERCERA GUERRA CARLISTA (1.873-1.876)


La 3ª Guerra Carlista se inicia el 18 de Diciembre de 1.872 cuando una partida carlista procedente de Francia cruza la frontera natural del río Bidasoa y se interna en España comenzando una guerra de guerrillas de marcado carácter rural. Pronto le siguen nuevas partidas que se ven reforzadas por personal de los pueblos donde operan dichas partidas. Esta fase de la guerra se caracteriza por acciones aisladas donde las partidas actúan siempre por sorpresa y rehuyen por completo el entablar combate con las unidades del ejercito que les persiguen.

El Estado pronto se da cuenta de que tiene en ciernes una sublevación en toda regla y el día 7 de Enero de 1.873 ordena la reorganización del Ejercito de Operaciones del Norte ( al cual llamare EON) y pone al frente del mismo al Teniente General Domingo Moriones el cual ya había sofocado en la primera mitad del año 1.872 una sublevación carlista (2ª Guerra Carlista).

La abdicación del rey Amadeo I y la instauración de la I República el día 11 de Febrero de 1873 será un punto de inflexión en el apoyo popular en las zonas vasco-navarras a la causa carlista que culmina el 5 de Mayo de 1.873 con la victoria carlista en Eraul, que si bien fue una acción muy limitada y de poca importancia en lo militar en lo moral fue decisiva ya que era la primera victoria carlista en un hecho claro de armas contra una unidad del Ejercito.

Con las victorias siempre crece el apoyo popular a una causa y eso fue lo que ocurrió tras la acción de Eraul y esas partidas fueron alcanzando la entidad de batallones siendo especialmente importantes las de Vizcaya y Navarra. Los carlistas continuaban rehuyendo el combate en campo abierto, pero su causa era la causa del pueblo, eminentemente rural, de esas provincias y de ahí que las unidades del Ejercito tuvieran enormes problemas para poder perseguir y sorprender a las partidas carlistas que eran mantenidas y protegidas en las aldeas y pueblos donde se surtían tanto de víveres como de personal.

El Gobierno de la Nación si bien estuvo rápido a la hora de crear el EON estuvo muy tacaño a la hora de dotarlo de efectivos ya que en un principio no valoró adecuadamente las fuerzas y sobretodo las simpatías que la población rural vasco-navarra y catalana sentía por la causa carlista y además el Estado de la Nación estaba tan convulso (sublevación cantonalista, colonias, golpes de estado) que apenas si podía reforzar al Ejercito para cubrir las bajas que tenia.

Por todo ello la causa carlista se hacia día a día más fuerte y comenzaba a controlar amplias zonas rurales de Vizcaya y Navarra y los carlistas se deciden a tomar militarmente las primeras poblaciones de cierta importancia de la guerra comprobando así que estaban en condiciones de ir abandonando la lucha de guerrillas para empezar a actuar como un autentico Ejercito.

El 11 de Julio los carlistas lanzan una ofensiva en toda regla sobre Navarra y toman las villas de Puente La Reina y Cirauqui e inician el día 13 un asedio de tres días contra Estella, cosa que no consiguen pero logran dar el aldabonazo de salida a lo que a partir de ese momento sería la autentica guerra entre dos Ejércitos bien organizados. Esta ofensiva sirvió de preludio para la entrada en España del pretendiente a la corona D. Carlos, conocido entre los carlistas como Carlos VII.

La entrada del Pretendiente fue el espaldarazo definitivo para la causa carlista ya que con él entraron en España la totalidad de unidades carlistas que se habían organizado en Francia aprovechando las enormes facilidades que el Gobierno francés les había dado para ello y además se incremento de forma notable el numero de alistamientos, por ello los carlistas iniciaron una rápida campaña por Vizcaya que les permite ocupar en el mes de Julio toda la provincia excepto Bilbao y Portugalete.

Tras ocupar Vizcaya los carlistas encabezados por su rey inician las operaciones en Navarra encaminadas a ocupar toda la zona central y norte de la provincia concluyendo las operaciones con la toma de Estella, que fue dirigida personalmente por Carlos VII, el día 24 de agosto de 1.873 tras un duro asedio de seis días. Una vez tomada Estella Carlos VII decidió establecer en ella su capital y corte, en espera de poder conquistar alguna capital de provincia. El empuje carlista hace que la provincia de Álava, que contaba con muy escasa guarnición, cayera en su poder excepto Vitoria y Laguardia.

Los carlistas tras este esfuerzo permanecen consolidando sus posiciones y planeando la campaña en Guipúzcoa. Mientras el EON que se había visto totalmente sorprendido y superado solicito al Gobierno refuerzos para poder contener el empuje carlista y mantener al menos las capitales de provincia y las líneas defensivas en las que estaba establecido en estos momentos.

Los carlistas asedian en Guipúzcoa la ciudad de Tolosa pero no consiguen tomarla, se producen escarceos por ambas partes en todas las provincias pero sin que produzcan batallas de importancia y es que ambos Ejércitos estaban reorganizándose para reanudar con inusitada virulencia los combates a finales de este año 1873.

Los carlistas logran el 9 de Noviembre una importe y clara victoria en la alturas de Montejurra donde los liberales intentaban lanzar una operación por sorpresa para liberar Estella, como consecuencia de esta victoria y de la consiguiente retirada del EON pudieron ocupar Laguardia y sitiar de nuevo Tolosa.

Los carlistas en estos momentos ocupaban Vizcaya entera salvo Bilbao y Portugalete, Alava entera salvo Vitoria, grandes zonas de Navarra y el sur y centro de Guipúzcoa. Son los carlistas los que están marcando el ritmo de la guerra y además están siendo capaces de organizarse como un Estado y dotar a los territorios que ocupan de los instrumentos políticos y organizativos necesarios para su correcto funcionamiento, además supieron contactar a la perfección con la idiosincrasia de estas provincias y se ganaron rápidamente tanto el apoyo popular como el de las instituciones. Varias naciones europeas están esperando una acción decisiva, como podría ser la toma de una capital de provincia, para reconocer a Carlos VII como pretendiente a la corona de España.

Así las cosas en el mes de diciembre se producirán una cascada de acontecimientos que marcaran el devenir de esta guerra. La presión carlista sobre Tolosa pone en autentico peligro su mantenimiento y con él la ocupación de casi toda Guipúzcoa por lo cual el EON inicia un atrevido movimiento para desde Navarra llegar hasta Tolosa, esta operación se lleva acabo el 7 de Diciembre y culmina el día 9 con el levantamiento del sitio de Tolosa. Esta operación fue una brillante maniobra del general Moriones que sorprendió por completo a los carlistas y permitió dar inicialmente un golpe de efecto en la campaña. Ahora bien pronto se encontró en una grave texitura, se encontraba en medio de Guipúzcoa rodeado de fuerzas carlistas por todas partes y tras reorganizar sus fuerzas en esa provincia tenia que retornar a sus posiciones iniciales en la Ribera del Ebro para continuar de una forma ordenada las operaciones .

En un principio planea cruzar por tierra, pero el Gobierno le advierte del enorme riesgo que esa marcha supondría ya que se vería hostigado constantemente por el Ejercito Carlista que podría atacarle a placer por el camino y le recomienda embarcar en los puertos próximos a San Sebastián y retirarse por mar hasta Laredo y Santoña, donde tras reorganizarse podría o caer sobre Vizcaya o bien ir en tren hasta Miranda de Ebro.

Así es como el día 23 de Diciembre el EON inicia su retirada por mar que finaliza el día 27. Los carlistas aprovechan el vacío de fuerzas que se produce en esos momentos para cortar la ría de Bilbao y cerrar el asedio sobre Bilbao y Portugalete, además toman Tolosa y todas las poblaciones guipuzcoanas al sur del río Oria. Es este un momento de máximo apogeo moral para los carlistas al haber conseguido que el EON rehuyera el combate en una retirada muy controvertida en esos momentos en toda España, ya que en el siglo XIX el rehuir el combate era el acto de máximo deshonor en que podía incurrir un ejercito. En este momento es cuando Carlos VII decidió iniciar el que consideraba seria el hecho de armas principal de toda la guerra: la toma de Bilbao.

Carta dirigida al Comandante Jefe del Batallón de Cazadores Alba de Tormes que durante toda la guerra incluido el sitio estuvo de guarnición en Bilbao. Marca de franquicia del Estado Mayor General del Ejercito de Operaciones del Norte. Fechador rojo del ambulante del Norte.

El 2 de Enero los carlistas inician el asedio contra Portugalete que finalmente se rinde el día 21 quedando Bilbao definitivamente sola ante los carlistas.

El día 3 de enero de 1.874 se produce en Madrid el golpe de estado del General Pavia al irrumpir en el Congreso y poner fin a la I República. Este golpe contaba con el apoyo del EON que había pospuesto las operaciones para actuar tal y como aconsejaran las situaciones políticas referentes al éxito del golpe. Una vez que el golpe triunfa el Ejercito reanuda las operaciones reorganizándose en Miranda de Ebro.

Moriones intenta levantar el asedio de Bilbao atacando las líneas defensivas carlistas en las alturas de Somorrostro el día 24 de Febrero, pero fue completamente derrotado lo que supuso una enorme consternación y escándalo a nivel nacional. Es tan baja la moral del EON en estos momentos que en la provincia de Guipúzcoa se abandonan todas las poblaciones al sur del río Oria incluida Tolosa.

Ante esta gravisima situación el Presidente del Gobierno Teniente General Serrano, Duque de la Torre, asume el mando personalmente del Ejercito de Operaciones y declara absolutamente prioritario para la Nación la liberación de Bilbao.

Tras reforzar al máximo su Ejercito el Duque de la Torre se lanza de nuevo contra las posiciones carlistas de Somorrostro el día 25 de Marzo y tras tres días de encarnizada batalla cesan las hostilidades sin que haya un vencedor claro aunque al fin y a la postre las líneas carlistas resistieron el embate. Fue la batalla mas dura de toda la Guerra.

El Duque de la Torre refuerza nuevamente su Ejercito organizando el Tercer Cuerpo de Ejercito, que a las ordenes del Teniente General Manuel de la Concha será quien lleve el esfuerzo principal de la tercera batalla de Somorrostro que se inicia el 28 de abril y finaliza el día 30 consiguiendo por fin atravesar las líneas carlistas y dejar el camino hacia Bilbao libre. Aunque la victoria en esta tercera batalla fue del EON hay que reconocer que los carlistas supieron replegarse en perfecto orden y sufrir muy poco quebranto.

Caída la línea de Somorrostro el Ejercito libera Portugalete el 1 de Mayo y entra victorioso en Bilbao el día 2. Tras liberar Bilbao el General Serrano cede el mando del Ejercito al General Concha y retorna a Madrid a su cargo de Presidente del Gobierno.

 
Carta circulada de Estella a Asua (Bilbao) y dirigida al medico de la Plana Mayor de la Artillería Carlista que durante el sitio de Bilbao se estableció allí por ser uno de los más cercanos a Bilbao. Al dorso se pueden ver fechadores de Durango de los días 1 y 2 de Mayo, precisamente los días en que el Ejercito Carlista tuvo que abandonar sus posiciones tras librarse la 3ª Batalla de Somorrostro y se liberan Portugalete y Bilbao.
 

Concha piensa que este es el momento de atacar de pleno a los Carlistas en su corazón y se lanza a una ofensiva total sobre Estella la cual se inicia el día 25 de Junio de 1.874 y que resulto un total fracaso ya que los carlistas estaban mucho más enteros de lo que Concha esperaba. Fue la batalla de Aberzúa en la cual murieron más de 1500 hombres del EON incluido el propio General en Jefe.

Este hecho marca un paron radical en las hostilidades ya que ambos bandos quedan exhaustos y proceden a reforzar sus posiciones sin atreverse a reanudar nuevos frentes ni nuevas operaciones. Los carlistas aprovechan este largo periodo de relativa paz para consolidar la organización de su Estado tanto en el norte como en Cataluña y Maestrazgo.

Los carlistas del Centro consiguen ocupar Cuenca el 15 de Julio de 1.874 y permanecen en ella durante una semana y en la zona de cataluña consiguen ocupar el día 20 de Agosto la Seo de Urgel.

El único hecho importante durante la segunda mitad del año 1.874 fue el bloqueo de Pamplona que se inicia el 6 de Septiembre y que se mantendrá hasta bien entrado el año 1875, pero nunca lograron los carlistas establecer un asedio en fuerza sobre esta localidad.

De nuevo los generales del Ejercito de Operaciones tendrán una actuación decisiva en la ejecución de un Golpe de Estado al levantarse en Cartagena el Mariscal de Campo Arsenio Martínez Campos, Jefe del Ejercito de Operaciones del Centro, y restaurar a los Borbones en la persona de Alfonso XII.

La primera decisión de Alfonso XII como rey es levantar en fuerza el bloqueo de Pamplona lo cual se lleva a cabo con éxito entre el 30 de Enero y el 2 de Febrero, prosiguiendo la ofensiva sin tomar el tiempo necesario para reorganizarse y se ven sorprendidos el día 3 por los carlistas que de forma muy brillante contraatacan sobre la población navarra de Lacar y frenan en seco el avance liberal, ésta fue la única batalla importante en la cual los carlistas ejecutan una acción ofensiva ya que hasta el momento siempre se habían defendido.

Alfonso XII y sus Generales se dan cuenta de que el Ejercito Carlista ya es un auténtico Ejercito, que además de saber defenderse empieza a dar claras muestras de poder realizar una ofensiva incluso fuera de sus zonas naturales.

Ante esto se celebra un Consejo de Generales presidido por el Rey y en él se decide parar las operaciones en todos los frentes, ya que en estos momentos se estaba combatiendo a los carlistas en tres frentes, Norte , Cataluña y Maestrazgo y establecer un Plan de Operaciones conjunto que permitiera atacar a los carlistas de uno en uno empezando por aquellas zonas en las que los carlistas eran mas débiles. Para ello se debían mantener las posiciones alcanzadas con un mínimo de fuerzas suficiente y así liberar el máximo numero de fuerzas de la zona de operaciones vasco-navarra y con ellas reforzar al Ejercito de Operaciones del Centro y atacar allí con fuerza a los carlistas pues es donde eran más débiles. Cuando estos cayeran se concentrarían las fuerzas contra los Carlistas de Cataluña y cuando estos fueran vencidos todas las fuerzas se concentrarían sobre los Carlistas del Norte.

Carta circulada de Liria (Valencia) a Madrid y dirigida al entonces Presidente del Gobierno, Teniente General Serrano, Duque de la Torre. Marca de Franquicia del Estado Mayor del Ejercito de Operaciones del Centro.

El General del Ejercito de Operaciones del Centro seguía siendo el ya ascendido a Teniente General Arsenio Martinez Campos y será el que ejercerá el Mando de las Operaciones primero en la región levantina y a continuación en Cataluña. El plan funcionó perfectamente ya que la superioridad del Ejercito del Centro sobre los carlistas fue abrumadora y tras algunas batallas menores éstos se replegaron hacia Cataluña. Los Carlistas Catalanes también se vieron rápidamente superados y a finales de noviembre el Ejercito de Operaciones del Centro ya había acabado con la revuelta carlista en ambas zonas.

Es en este momento cuando se refunden los Ejércitos del Norte y del Centro y atacan de forma masiva a los carlistas en la zona vasco-navarra. Las operaciones finales se inician el día 29 de enero de 1.876 y la superioridad de fuerzas es tan abrumadora, del orden de 250.000 contra unos 80.000, que en tan solo un mes barren a los carlistas de todas las provincias. El día 18 de Febrero el rey Alfonso XII asume en persona el mando de las Operaciones y el día 19 es ocupada Estella.

El día 28 de febrero de 1.876 el pretendiente a la corona de España Carlos VII huye en compañía de unos pocos fieles a caballo cruzando la frontera con Francia y así se pone fin a la III Guerra Carlista.