UNOS "MEDIOS" AL SERVICIO DE LA ESCUELA DE CARIDAD

 

Dom Yvon de Oka

El filósofo francés Alain invitaba a sus estudiantes a "reflexionar lo más cerca posible de sí mismo..." Es con este espíritu con el que he preferido reflexionar lo más cerca posible de mí mismo, lo más cerca de mi experiencia, lo mas cerca posible de la experiencia de mi cuerpo comunitario... No para hacer de esta experiencia un modelo, sino para compartirla y ofrecerla a vuestro propio discernimiento.

Dom Bernardo me pidió desarrollar los "medios" utilizados en la escuela de caridad. Debido a los límites de mi experiencia, me detendré sobre todo en la segunda serie de medios propuestos: la escucha, el diálogo y el discernimiento comunitario. En primer lugar presentaré algunas formas concretas que estos diversos "medios" han adoptado en nuestra comunidad...En un segundo momento compartiré algunas reflexiones más personales...

* * *

 

Tres formas concretas de nuestra experiencia...

 

Intercambios comunitarios:

 

-En diversos momentos durante el año, sin una frecuencia determinada con rigidez, nos reunimos para dialogar sobre un aspecto u otro de nuestra vida comunitaria.

-Nuestra comunidad está dividida en 4 grupos, representativos de todas las edades, y animados por uno de los miembros del Consejo del Abad. Los grupos siempre los forman los mismos hermanos, si es posible, y cada grupo tiene un secretario.

- El primer tiempo de intercambios tiene lugar por grupos. Algunos hermanos que tienen más dificultad para hablar ante toda la comunidad, se sienten así más a gusto para expresar sus puntos de vista.

- La semana siguiente tenemos la sesión plenaria: cada secretario presenta la síntesis de lo que se ha dicho en su grupo o se presenta una síntesis de lo que se ha dicho en todos los grupos. Cada hermano puede completarla, si considera que su punto de vista no está correctamente expresado en la síntesis.

-Tras esta o estas síntesis, prosigue el diálogo entre todos los hermanos; puede haber también uno o dos momentos de diálogo en común.

- Si los miembros del Consejo del Abad son los animadores de estos grupos, es para poder seguir mejor el discernimiento realizado. Pues nada hay más frustrante para una comunidad que los discernimientos que no tienen continuidad. Es importante llegar a la concretización y puesta en práctica de lo que se ha considerado bueno para y por la comunidad, como camino de vida y de crecimiento.

 

Reuniones conjuntas del Consejo del Abad y del Consejo de economía:

 

-Debido al hecho de que ciertas cuestiones se harían pesadas y agotadoras si tuvieran que tratarse entre todos los hermanos (tanto más cuanto que en nuestra comunidad varios hermanos tienen problemas de audición), preferimos por tanto tratar estas cuestiones en reuniones conjuntas de los dos Consejos, asegurando así la atención a los valores monásticos y la atención a las implicaciones financieras de algunas decisiones.

- Así, para la realización de las 4 fases de renovación de nuestro monasterio, de 1992 a 1995, y para la simplificación de nuestra estructura material (más de 12 edificios fueron demolidos desde 1991 a 1996), hicimos primero el discernimiento entre los dos Consejos a la vez.

- Las orientaciones que tomaron los dos Consejos fueron presentadas después a todos los hermanos de la comunidad que podían pedir explicaciones y proponer puntos de vista diferentes. Si fuera necesario, se aportan modificaciones a las orientaciones presentadas por los Consejos, y después se hizo la votación a nivel de todo el Capítulo Conventual.

 

"Visita interna":

 

- Cada año consagro un momento a encontrarme con cada hermano de la comunidad. Este encuentro está a menudo orientado a un aspecto u otro de nuestra vida comunitaria (Ej: puntos débiles y fuertes de nuestra vida fraterna, nuestra lectio divina), pero cada hermano puede tratar los temas que prefiera.

- Una ventaja de este encuentro es la de permitir -¡al menos una vez al año!- un encuentro más serio y comprometido entre el abad y cada uno de los hermanos. Es también, por medio de la escucha cercana de cada uno de los hermanos, como se percibe mejor una u otra situación que preocupa a varios hermanos: así, durante la "visita" realizada en 1995, apareció como tema prioritario la reorganización del trabajo en nuestra comunidad.

 

Creo que a través de estas tres formas concretas de escucha, de diálogo y de discernimiento comunitario, se esconde también una cierta forma de "corrección fraterna", al menos de un modo difuso e indirecto. Pero debo reconocer que en nuestra casa, la "corrección fraterna" más específica es aún objeto de diálogo y de discernimiento... ¡Su puesta en práctica aún es muy tímida!

 

* * *

Breves reflexiones personales...

- Mucho más que una actividad intelectual, el discernimiento comunitario es un acto de caridad... Supone escucha, respeto y amor de parte de cada hermano... Exige de cada uno apertura, estar abierto a que le cuestionen sus puntos de vista...¿Cómo escuchar sin amar, sin dejar que el interés de su hermano preceda al suyo?

- El discernimiento comunitario exige también oración... Es bueno constatar que nuestras ideas pueden cambiar cuando dedicamos tiempo a orarlas, cuando dedicamos tiempo delante de Dios para dejar que lo secundario ceda el puesto a lo esencial...

- El clima fraterno del discernimiento es más importante que todas las técnicas que podemos tomar de las ciencias humanas...

- Las técnicas podrán servir al espíritu, pero no lo darán...Este espíritu lo recibimos del Evangelio, de la Regla de S. Benito, de la Tradición monástica y del Espíritu que anima nuestro cuerpo comunitario...

- El Espíritu podrá incluso inventar con nosotros caminos inéditos de diálogo y discernimiento, pero las técnicas nunca sabrán inventar el Espíritu!

- El Discernimiento se prepara en la vida fraterna vivida según el capítulo 72 de la Regla de S. Benito. Es en la vida fraterna, vivida día a día, como El se prepara y se da de un modo imperceptible...Es un discernimiento en el corazón de la vida, expresión y búsqueda de una auténtica vida fraterna; expresión y búsqueda de la comunión en Dios y con Dios...

- Este discernimiento se hará en "la verdad de la caridad" y en "la caridad de la verdad", como les gusta recordar a nuestros Padres...Porque la verdad sin la caridad podría destruir, y la caridad sin la verdad podría extraviar...

* * *

A modo de conclusión...

 

- En su capítulo sobre la llamada de los hermanos a Consejo -lugar y momento privilegiados de escucha, diálogo y discernimiento-, S. Benito afirma: "Después de haber escuchado a los hermanos, el abad deliberará consigo mismo ("apud se ", dice el texto latino)y después hará lo que juzgue más útil". S. Benito señala el clima verdadero de libertad que debe presidir todo este proceso: libertad del abad frente a las opiniones de los hermanos y libertad del abad respecto de él mismo: pues él es también un hermano más de la comunidad...

- Aquí mi reflexión desemboca en una confesión. Gracias a las advertencias de mis hermanos, y gracias a las aclaraciones hechas por nuestros dos Visitadores: Dom Etienne y Dom Olivier en febrero pasado, tuve la sorpresa de descubrir que, como abad, yo tenía un hermano de más en comunidad: el H. Yvon...y que éste no era precisamente al que se podía hacer callar con más facilidad!...Por supuesto el H. Yvon tiene el derecho de hacerse entender como todos los demás hermanos, pero no tiene más derecho que los demás a imponer su punto de vista al abad!...

- Más allá de las formas que la escucha, el diálogo y el discernimiento pueden adoptar entre nosotros, abad y hermanos, somos conducidos por el Espíritu que nos libera de nuestras cadenas...El es el que nos hará capaces de escuchar y hablar desde la verdad y la caridad, si sabemos antes, personal y comunitariamente, escucharle... El es el que habla y actúa en cada hermano...Es El, el Espíritu, el que construye y anima nuestro cuerpo comunitario por medio de discernimientos fieles a Cristo y a su Evangelio!

 

————— O —————